La inteligencia emocional y #mindfulness

Muchos ejecutivos y líderes empresariales han aprenddo a gestionar su emocionalidad, la de su equipo de trabajo y la de sus clientes, por medio de talleres específicos en mindfulness e inteligencia emocional (IE).  Porque la IE, es una competencia de los líderes que se puede aprender perfectamente con un entrenamiento adecuado, así lo asegura Chade-Meng Tan el director del programa de inteligencia emocional para Google, por el cual han pasado 5.000 ingenieros y otros ejecutivos de ese gigante de la informática y de otras empresas. Igualmente lo concluyen, además, reptidas investigaciones en management que afirman una y otra vez el conocido aforismo según la cual, el éxito de un líder en el mundo empresarial depende sólo un 25% de su cuociente intelectual (IQ) o su formación académica; y en un 75% de su inteligencia emocional (IE). ¿En qué área del saber va hacer énfasis para decidir su próximo curso de formación profesional?

 

 

Evolución

Por varios años estas dos fuentes del conocimiento en la psicología positiva crecieron separadas. Aunque las raíces de mindfulness se remontan a las tradiciones budistas 2.500 años atrás, su afianzamiento en occidente no ocurrío sino hasta los años 80s con el impulso que le dio Jon Kabbat-Zin, gracias a sus investigaciones en la Universidad de Massachusetts. Por su lado, el concepto de la inteligencia emocional (IE) no ganó reputación mundial sino después que Daniel Goleman publicó su famoso libro en 1995 basado, en los trabajos de Peter Salovey y John Mayer de 1990.    

Aunque en esencia son muy afines, al principio sus aplicaciones e investigaciones se fueron desarrollando por separado hasta que a finales de los 90 tomó fuerza el Mind & Life Institute que había sido fundado por Tenzin Gyatso (14vo Dalai Lama); el empresario Adam Engle; y el neurocientífico Francisco Varela. Hoy en día nadie concibe la inteligencia emocional sin mindfulness, ni a mindfulness sin inteligencia emocional.

 

¿Cuáles son los puntos en común?

Goleman afirma que la IE es la capacidad para reconocer el proceso interno de gestación, comprensión y comunicación de las emociones, tanto de las propias como de las de los demás, así como de la capacidad para gestionar empática y asertivamente unas y otras. Para él hay cinco elementos claves en ella: la consciencia de sí mismo, auto regulación, habilidades sociales, empatía y motivación. Como dijimos, hay suficiente evidencia científica y práctica que demuestra que la IE es una competencia completamente entrenable.

Por otro lado sabemos también que mindfuless es una cualidad de la mente que todos tenemos y que puede ser fortalecida por medio de la práctica. Clásicamente se le ha definido como el prestar atención, con propósito, a las diferentes sensaciones, emociones o pensamientos que transcurren en la mente en cada momento dado, de un modo desprejuiciado, amplio y curioso, sin dejarse atrapar por ellos. Se le describe también como una serie de prácticas meditativas, y como una actitud frente a la vida —fruto de la consciencia que se desarrolla por medio de las prácticas—, y es una actitud ecuánime, alegre, compasiva y abierta a las nuevas experiencias.

La consciencia emocional es la destreza fundacional de la IE, consiste en la habilidad de la persona para prestar atención honesta y abiertamente a sus propias reacciones emocionales, a percibir el origen y el transcurrir de ellas dentro de su cuerpo y su mente, y a anticipar y crear la respuesta más adecuada para cada situación particular. Nada de esto es posible si el individuo no es mindful, es decir, si no ha desarrollado las habilidades para parar, detener el flujo de los pensamientos que acompañan o amplifican las emociones y observar, con cierta distancia y del modo más desaprehensivo y lo más amplio posible, el conjunto del cuadro afectivo y fáctico que se ofrece a su consciencia.    

Sin consciencia emocional, no sabremos porqué tomamos ciertas decisiones, en qué somos fuertes y para qué necesitamos apoyo, ni sabremos quienes somos ni qué nos motiva realmente, ni quíenes son y qué motiva a los otros. Y en el campo de batalla de las decisiones difíciles, solo la autoconfianza generada por el autoconocimiento, marca la diferencia entre quienes triunfan asumiendo el riesgo de innovar o quienes sucumben por el pánico. Esta misma consciencia emocional es también fundamental a la hora de motivar y motivarse para obtener logros, mantener el foco, generar empatía y manejar conflictos.

 

Con información proveniente de:

 

Artículos sobre inteligencia emocional en el Huffingtonpost:

https://www.huffingtonpost.com/2014/10/31/search-inside-yourself_n_6061586.html

https://www.huffingtonpost.com/2013/09/29/googles-jolly-good-fellow_n_3975944.html

Harvard Business review:

https://hbr.org/2017/09/sgc-what-really-makes-mindfulness-work

Forbes:

https://www.forbes.com/sites/brentgleeson/2014/12/29/the-use-of-emotional-intelligence-for-effective-leadership/#466c8ca06d1e

Inteligencia emocional y felicidad:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0191886917303884

Inteligencia emocional y realización en el trabajo:

https://books.google.com.co/books?hl=es&lr=&id=a_OryLZ2W2cC&oi=fnd&pg=PR3&dq=emotional+intelligence+and+performance&ots=vsv4Qx0DR5&sig=CnLvDuTDgwSaMVzZ94kz9btAz4s#v=onepage&q=emotional%20intelligence%20and%20performance&f=false

Taller mindfulness e inteligencia emocional:

http://www.real-lax.com.co/content/taller-para-la-reducci%C3%B3n-del-estr%C3%A9s-basado-en-mindfulness